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NO AL CHANTAJE DE LOS MERCADOS ESPECULATIVOS

Una vez más, la crisis de la deuda soberana ha puesto a Grecia, Portugal e Irlanda al borde de la quiebra.
Nunca ha habido una operación especulativa tan masiva y tan segura para los capitales improductivos y la oligarquía rentista.
NO AL CHANTAJE DE LOS MERCADOS ESPECULATIVOS
AUDITORIA Y COMUNITARIZACIÓN DE LA DEUDA SOBERANA


Una vez más, la crisis de la deuda soberana ha puesto a Grecia, Portugal e Irlanda al borde de la quiebra. Los tres estados miembros están sometidos a planes de rescate de la UE, el BCE y el FMI que condenan a los países a una larga depresión sin horizonte de recuperación y, por lo tanto, a que sus economías vivan exclusivamente del crédito del BCE. Saturada su capacidad de riesgo, cobrando tasas de interés del 22% y el 15%, los fondos de inversión riesgo buscan ahora imponer sus condiciones en los mercados secundarios a la deuda pública de Italia y España, convencidos de que del apoyo que reciban del BCE y los otros estados socios depende la propia estabilidad de euro. Nunca ha habido una operación especulativa tan masiva y tan segura para los capitales improductivos y la oligarquía rentista.

Pero si operan a sus anchas en los mercados financieros internacionales es porque están libres de cualquier control que no sea la búsqueda de beneficios especulativos. Ya es una verdad a voces que ni Grecia ni Portugal ni Irlanda podrán pagar su deuda. Que la única solución es la comunitarización de la misma, la emisión de un bono de deuda soberana europea. Y que la única alternativa a esa comunitarización de la deuda son nuevas oleadas de ataques especulativos contra Italia, España o Bélgica hasta acabar con el propio euro, sumiendo a Europa en una gran depresión aun más profunda que la de 2007-2010.

Lo que discuten, sin llegar a acuerdos definitivos, los representantes de los estados miembros del euro, sus ministros de economía y finanzas, son las condiciones de la bancarrota, la refinanciación de la misma. Una vez que los estados-miembros colectiva o individualmente no pueden asegurar los beneficios del capital especulativo de sus propios países porque puede acabar con el euro y la economía real, están discutiendo la reducción de esos beneficios para hacerlos compatibles con la propia existencia del capitalismo, condenado a una larga recesión. Los ministros de economía y finanzas distribuyen así las condiciones más o menos ventajosas entre capitales especulativos, sustituyendo la competencia de los mercados insaciables por decisiones burocráticas de hasta donde se puede sangrar una economía sin matarla y quienes vivirán parasitariamente de ella. Para un sector de la derecha populista, en Alemania, Finlandia, Holanda, los bancos, las compañías de seguros, los fondos de riesgo privados tienen también que contribuir para limitar sus beneficios rentistas, porque no pueden presentarse ante sus electores como los solos garantes de los beneficios de los más ricos. Para el BCE, que no responde ante nadie democráticamente, son los intereses del conjunto del sistema financiero y la estabilidad del euro lo más importante y, por ahora, considera suficiente seguir apalancando la deuda privada, transformada en deuda soberana, con más dinero público a través de compras masivas de bonos en los mercados secundarios, materializando así beneficios inmediatos a los rentistas, que pueden con sus ganancias volver a invertir en nuevos bonos en un ciclo especulativo sin fin.

La única salida de esta crisis es romper la lógica del beneficio rentista que gestiona la deuda soberana de la zona euro. Volver a tener como primera prioridad la inversión y el crecimiento de la economía real para crear empleo y reducir el paro. Y ello solo es posible a nivel de la eurozona, creando mecanismos de regulación democráticos sobre la gestión del BCE, comunitarizando la deuda soberana con la emisión de un bono único europeo, con políticas económicas progresistas y de izquierdas. Por ello proponemos:

A nivel europeo:
- emisión inmediata de un bono de deuda soberana europea por el BCE
- un programa de reestructuración de las deudas nacionales con canjes de los actuales bonos de los estados miembros por los bonos europeos con descuentos sustanciales de la deuda que hagan recaer la crisis sobre el capital especulativo rentista
- reforma inmediata de estatuto del BCE, con un mandato basado no solo en la estabilidad monetaria sino también en el crecimiento de la economía europea y la creación de empleo
- rendición de cuentas del eurogrupo y del BCE ante el Parlamento Europeo
- por un plan de gobernanza económica europea que incluya políticas comunitarias fiscales y de relanzamiento de la economía sobre la base de un presupuesto europeo ampliado al 5% del PIB
- Por la refundación de la UE con Tratado Constitucional para la Europa de los Ciudadanos y los Pueblos.

A nivel de España:
-Auditoria independiente de la deuda pública. No a la deuda odiosa
- Reequilibrio presupuestario a través de una reforma fiscal progresista
- Reforma del Estatuto del Banco de España, con elección de su presidente por el Congreso
- Creación de una Banca Pública a partir del ICO y las Cajas de Ahorro
- Ningún salario por debajo de 1.000 euros
- Defensa de la negociación colectiva y de los salarios frente a la inflación
- Dación en pago de las viviendas con hipotecas fallidas
- Plan público de creación de empleo
- Plan de lucha contra la corrupción y la evasión fiscal

Partido Obrero Revolucionario (Cuarta Internacional)

13 junio 2011

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