El 9 de octubre de 2009 la policía española detenía en el sur de Euskal Herria a 10 miembros de la Izquierda Abertzale.
La acusación del gobierno está basada en la interpretación de documentos realizada por policías considerados expertos en la investigación de la Izquierda Abertzale y su historia. Esta es la única prueba presentada por el Gobierno.
Arnaldo Otegi, Sonia Jacinto, Arkaitz Rodriguez y Miren Zabaleta todavía están en prisión, y el próximo 27 de Junio serán juzgados junto a Rafa Diez, Amaia Esnal, Txelui Moreno y Jose Manuel Serra bajo la acusación de pertenecer a ETA.
Todos los acusados tienen que ser absuelto y puesto en libertad para promover el proceso de paz.
Caso Bateragune
El 9 de octubre de 2009 la policía española detenía en el sur de Euskal Herria a 10 miembros de la Izquierda Abertzale. El estado español les acusó de tratar de reconstruir Batasuna siguiendo órdenes de ETA. Pero tanto la izquierda abertzale como diferentes partidos políticos vascos se apresuraron a desmentir estas acusaciones y confirmar que este grupo de gente estaba preparando las bases para un importante debate, una nueva oportunidad para la paz. Un debate sobre el futuro de la estrategia de la Izquierda Abertzale.
La acusación del gobierno está basada en la interpretación de documentos realizada por policías considerados expertos en la investigación de la Izquierda Abertzale y su historia. Esta es la única prueba presentada por el Gobierno.
Como ocurrió en Sudáfrica en el juicio por traición contra el Congreso del Pueblo, el único elemento acusatorio será la interpretación de documentos por parte de los agentes de policía y miembros de la fiscalía. Como hace cincuenta años en Sudáfrica donde detrás de cualquier documento había una "conspiración comunista"; ahora en el Estado español detrás de cualquier documento de la organización hay una "conspiración terrorista". La corte ha rechazado la presencia de diversos testigos nacionales e internacionales que quieren testificar sobre el debate que estas personas estaban tratando de llevar adelante en el seno del a Izquierda Abertzale.
Esta claro que este grupo de personas estaba preparando las bases del debate estratégico que la Izquierda abertzale, a pesar de estas detenciones, llevo a cabo en meses siguientes. Este debate fue público y sus conclusiones son de sobra conocidas. La Izquierda Abertzale ha optado por una estrategia a desarrollar exclusivamente por vías políticas y democráticas. Por su parte ETA ha declarado unilateralmente una tregua permanente, general y verificable por la comunidad internacional.
La izquierda Abertzale ha presentado el partido politico Sortu, que rechaza la violencia. Bildu (coalición formada por Eusko Alkartasuna, Alternatiba e independientes de Izquierda) ha obtenido 315000 votos y se ha convertido en la segunda fuerza política en Euskal Herria.
Pero Arnaldo Otegi, Sonia Jacinto, Arkaitz Rodriguez y Miren Zabaleta todavía están en prisión, y el próximo 27 de Junio serán juzgados junto a Rafa Diez, Amaia Esnal, Txelui Moreno y Jose Manuel Serra bajo la acusación de pertenecer a ETA.
El Fiscal pide para cada uno de ellos 10 años de cárcel acusándoles de: ser miembros de "bateragune" y este a su vez ser "el marco para la construcción de la acumulación de fuerza a favor de la soberanía, bajo las órdenes de ETA", por otro lado el fiscal los acusa de tener como objetivo "llevar la confrontación política a su punto más alto". Este nuevo ataque judicial ha de entenderse en la situación actual, como un ataque contra el proceso en curso y como un intento de poner obstáculos para su desarrollo. Este proceso es imparable y este tipo de actuación jurídica sólo puede entenderse como un intento de frenar su desarrollo, tratando de debilitar a la Izquierda Abertzale y de introducir de elementos judiciales en el ámbito político.
Todos los acusados tienen que ser absuelto y puesto en libertad para promover el proceso de paz.